lm0c6699ANDRÉS DE VANDELVIRA

Andrés de Vandelvira es sin duda uno de los más insignes arquitectos, que forman parte de esa fecunda generación de maestros de cantería del segundo y tercer cuarto del siglo XVI, entre los que están Siloé y Machuca en Granada, Gaínza y Hernán Ruíz II en Sevilla o Alonso de Covarrubias y Bartolomé de Bustamente en Toledo, entre otros, y que originaron uno de los periodos más esplendorosos de la historia del arte en nuestro país.

Andrés de Vandelvira nació en la localidad de Alcaraz (Albacete), a principios del siglo XVI.

Busto de Vandelvira. Alcaraz.

En 1.523 ya aparece trabajando en su ciudad natal. Con apenas 18 años y bajo la dirección de su maestro, cortaba las losas que iban a servir para embaldosar la lonja, trabajo propio de un aprendiz, pero muy útil para ir penetrando en los conocimientos que después tan útiles le serían.

Otras obras en las que participó en su edad juvenil fueron las del Convento de San Francisco, cuya construcción prácticamente hoy se encuentra desaparecida, Así, en su ciudad natal, comenzó su carrera profesional, que será sumamente fecunda. Seguramente estuvo muy influido en sus primeros años por la elevada actividad constructiva que se vivió en Alcaraz, su localidad natal, que se transformó en una gran cantidad de obras tanto del Concejo Municipal, como de la Iglesia y aristocracia local.

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Torres de la Trinidad y de El Tardón. Alcaraz.

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Detalle Puerta del Alhorí o de la Aduana. Alcaraz.

Respecto a su vinculación con nuestra provincia, y en especial con su ciudad natal, aparte de los trabajos realizados en sus años juveniles hay que señalar su intervención, como director de la obra, en la citada “Capilla de San Francisco”, en reparaciones efectuadas en el acueducto y realizó las trazas de la “Torre del Reloj”, llamada coloquialmente de “El Tardón” y la obra más importante de estilo plateresco en toda la provincia de Albacete, realizada en 1531, la famosa Puerta del Alhorí, o de la Aduana, es la primera y única obra de su Juventud que se ha conservado, consagrándose así como un gran arquitecto en su ciudad natal.

El interior de la Torre del Reloj, a la cual se accede desde la lonja de Santo Domingo, tiene una preciosa escalera de caracol, (a este tipo de escaleras, su hijo Alonso les denomina “Caracol de Mallorca” en su libro de las trazas de cortes de piedra,) similar a la que encontramos en la parroquia de El Bonillo.

lm0c6616Escalera de caracol de la Torre de El Bonillo.

Su huella, la encontramos también en otras obras de la misma localidad, la mayoría de la segunda mitad del siglo XVI, así dentro de la iglesia de la Trinidad, destacamos la capilla de San Sebastián, la capilla de los Ballesteros, y la capilla de Pedro de Aragón.

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Iglesia de la Sª Trinidad y la Capilla de San Sebastián. Alcaraz.

Según Chueca, fuera del Conjunto Artístico formado por la Iglesia de la Trinidad y la Plaza Mayor, encontramos otra huella del arquitecto Alcaraceño, tomada a partir de los palacios ubetenses valdelvirianos de Vela de los Cobos y de la marquesa de la Rambla. Muy parecido a este, si bien con mayor simplicidad encontramos la portada de la Casa de los Galiano, en plena calle Mayor y junto a la Iglesia de San Miguel.

En esta iglesia fue bautizado el arquitecto y siempre ha tenido mucha relación con él y con su familia. Aunque él está enterrado en la iglesia de San Ildefonso en la provincia de Jaén, sus padres en cambio están enterrados en la capilla del Rosario, en el interior de la iglesia de San Miguel Arcángel.
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alcaraz-112Pila del Bautismo. San Miguel. Alcaraz.

Con 21 años también aparece Vandelvira en unas ambiciosas obras del Monasterio de Uclés, obra iniciada por Francisco de Luna en 1.529, su participación, “a la sombra de la escuela Plateresca Toledana”, es uno de los ingredientes formativos de su personalidad.
Monasterio de Uclés .Cuenca.

Ayuntamiento de San Clemente. Cuenca Dentro de esta provincia limítrofe también trabaja en el altar y en la sacristía de la iglesia de San Clemente, eso en lo que se refiere en arquitectura religiosa, y en arquitectura civil sin duda dejo su huella en el ayuntamiento de la localidad, una de las ciudades más importantes en aquellos tiempos dentro de la provincia de Cuenca y sobre todo destacar su aportación en el interior de la Catedral de Cuenca.

Posteriormente, a comienzos de los años treinta se establece en la provincia limítrofe de Jaén, para a lo largo de su vida residir sucesivamente en Villacarrillo, Úbeda y Jaén, sin olvidar su comarca natal, a la cual acude con cierta frecuencia.
En 1.536 aparece comprometido con Alonso Ruiz en la construcción de la extraordinaria iglesia-capilla de El Salvador, de Úbeda, de trazas efectuadas por Diego de Siloé. Entre 1.540 y 1556, fecha en que terminó El Salvador de Úbeda, inició las obras más importantes de su vida

Entre esas obras están la capilla mayor del convento de San Francisco, de Baeza, que al no poder atenderla, encargó a sus hijos Francisco y Cristóbal.También comenzó en esas fechas la construcción de la nueva Catedral de Jaén, obra que podríamos considerar una de las más hermosas joyas del Renacimiento Andaluz.
Simultaneó además otras obras menores. Sólo el Hospital de Santiago de Úbeda vino después, junto con el gran palacio de los Vázquez de Molina.
Durante estos años de intenso trabajo debió residir en Úbeda, hasta que con motivo de la importancia que adquirieron las obras de la Catedral de Jaén, en 1.565 se instó a Vandelvira para que trasladara su residencia a esta ciudad.
En 1575 le sorprendió la muerte en Jaén, a punto de terminarse la majestuosa sacristía de la Catedral, en la que sin duda ha quedado plasmado el ingenio y valía del arquitecto.
En su testamento, redactado en su casa de San Ildefonso, “estando enfermo de cuerpo y sano de voluntad en mi buen seso y entendimiento”, suplica que Alonso Barba prosiga y termine la gran Catedral de sus afanes, sin poder resentir que todavía faltaban siglos para que se completara su gran obra.
Pocos días después murió en su casa, siendo enterrado en la cripta de su parroquia, la Iglesia de San Ildefonso, donde actualmente encontramos una inscripción que nos indica tal hecho.

Su intervención e influencia en muchas de las obras del renacimiento en nuestra provincia, denotan una tendencia en las construcciones de la época hacia lo vandelviriano, difusión, en lo general posterior a su muerte y a la que contribuyó en forma decisiva el libro de “trazas de corte de piedra” escrito por su hijo Alonso, en la que recoge del padre soluciones arquitectónicas.

Arquitectura Vandelviresca en la Comarca de Alcaraz y Campo de Montiel.

lm0c6568Iglesia de San Sebastián. Vianos. Albacete.

En nuestra Comarca encontramos otras obras Valdelvirescas en las Iglesias Parroquiales de El Ballestero, Vianos y Viveros, dentro del manierismo tardío.
En el caso de la Iglesia de El Ballestero, denominada Parroquia de San Lorenzo su huella se plasma en la cabecera del Templo, en su bóveda; sus constructores tomaron como modelo el crucero y el presbiterio del convento dominico de la Guardia (Jaén), si bien la misma se asemeja a otras existentes en la Parroquia de la Trinidad de Alcaraz o la de la Parroquia de San Sebastián en Vianos.

lm0c6574Iglesia del Ballestero

En la anterior Parroquia, destacamos, por su interés su torre, de noble empaque y solidez, que podemos relacionar con la torre de la Catedral de Baeza y con la de El Salvador en Úbeda.
lm0c6625A parte de la Iglesia de Viveros dentro del casco urbano, Vandelvira participó en la tasación de la ermita de Pinilla situada a las afueras de la localidad muy cerca de las Salinas de Pinilla, muy ricas por su extracción de sal, vigente hoy en día.
De carácter distinto a la obras anteriormente expuestas, pero relacionadas también con lo vandelviriano hemos de considerar el Ayuntamiento de El Bonillo, dentro de nuestra Comarca.

lm0c6611Fachada principal del ayuntamiento de El Bonillo.

OBRAS VANDELVIRESCAS EN AL PROVINCIA DE ALBACETE

En la provincia de Albacete también se extendió su estilo, en construcciones de carácter tardío.
Entre las obras religiosas destacamos las grandiosas portadas de las
Parroquias de Villarrobledo, Almansa y Hellín, que siguen en lo esencial la organización arquitectónica de las de El Salvador de Úbeda y la meridional de la Catedral de Jaén. A estas potadas hay que añadir la de la Asunción en Yeste, fechada en 1588. También encontramos ecos de andelvira en la Iglesia de Tarazona de la Mancha, en su capilla de la Reina Grande.
Plaza Mayor – Iglesia de Tarazona de la Mancha.

Iglesia de San Blas de Villarrobledo. De los siglos XV y XVI. Declarada Monumento Nacional en 1977 es un bello ejemplo de la arquitectura gótica, renacentista y barroca. La parte más antigua del edificio es de estilo gótico flamígero ejecutado con gran maestría. El resto se construyó al más puro estilo renacentista y con el sello impreso de Vandelvira.
El actual templo de San Blas se levanta sobre una primitiva iglesia gótica de mediados del siglo XV, a finales de este siglo comenzó a ser sustituida por una nueva fábrica. A los pies quedan restos de la primitiva iglesia, de la que destaca su portada occidental, de magnífica fábrica realizada en estilo gótico flamígero y constituida por un elegante vano con arco apuntado y de formas muy esbeltas.

Iglesia de La Asunción de Almansa.
La Iglesia de La Asunción de Almansa denota la influencia del Arquitecto alcaraceño. La fachada principal es de sillería y presenta dos cuerpos que flanquean un arco de medio punto. En el cuerpo inferior, un entablamento descansa sobre cuatro columnas dóricas enmarcando la puerta, cuyas enjutas sirven de marco al tema de la Anunciación. En el superior, aparece un segundo entablamento sustentado por cuatro columnas jónicas romanas, que guarda en su centro un grupo escultórico referente a la Asunción. Rematando todo el conjunto, hallamos una gran venera.

Dentro del manierismo Vandelviriano y en el ámbito civil destacamos la fachada del Ayuntamiento de Chinchilla y la “Portada del Lienzo de Doña Ana” en la Roda.